Definitivamente fui hecho para esperar.
Una suerte de poder cósmico o no sé qué mierda siempre me coloca
una hora antes, o más, de los acontecimientos.
Camino rápido... creo. Y el
espacio se achica sin que pueda yo calcular mis tiempos... en mi mente llego en
10 minutos, son 10 cuadras, a un minuto por cuadra... pero llego y todavía no
empezó lo que tenía que empezar... porque camine rápido o porque es dentro de
dos horas y media ya que se cortó la luz o murió una rata gigante en un
conducto de .aire.
A veces sentado esperando me cuelgo
viendo a la gente, sus caras y de adentro me nace esa desesperación por saber
quiénes son, qué hacen, los miro verse en reflejos... "estoy
arreglado?" seguro piensan o miran simplemente lo que hay detrás del
reflejo.
Odio y amo de alguna forma
esperar.
Ver todo lo que pasa mientras espero. Ver cómo se van estirando
las sombras, como van cambiando los colores o como van apareciendo nuevos…
Animales, gente, el espacio que parece infinito tanto como el
tiempo que espero… la paciencia que se va transformando en embole o el embole
que se va transformando en expectativa…
Hay veces que simplemente salgo antes... muchas de esas veces
llego tarde.
Amo esperar
Odio esperarte
Notas de un hombre solo nº32
No hay comentarios:
Publicar un comentario