miércoles, 13 de agosto de 2014

32

Definitivamente fui hecho para esperar.

Una suerte de poder cósmico o no sé qué mierda siempre me coloca una hora antes, o más, de los acontecimientos.

Camino rápido... creo. Y el espacio se achica sin que pueda yo calcular mis tiempos... en mi mente llego en 10 minutos, son 10 cuadras, a un minuto por cuadra... pero llego y todavía no empezó lo que tenía que empezar... porque camine rápido o porque es dentro de dos horas y media ya que se cortó la luz o murió una rata gigante en un conducto de .aire.

A veces sentado esperando me cuelgo viendo a la gente, sus caras y de adentro me nace esa desesperación por saber quiénes son, qué hacen, los miro verse en reflejos... "estoy arreglado?" seguro piensan o miran simplemente lo que hay detrás del reflejo.

Odio y amo de alguna forma esperar.

Ver todo lo que pasa mientras espero. Ver cómo se van estirando las sombras, como van cambiando los colores o como van apareciendo nuevos…

Animales, gente, el espacio que parece infinito tanto como el tiempo que espero… la paciencia que se va transformando en embole o el embole que se va transformando en expectativa…

Hay veces que simplemente salgo antes... muchas de esas veces llego tarde.

Amo esperar
Odio esperarte


Notas de un hombre solo nº32

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