lunes, 28 de julio de 2014

la ocho

Perfume fuerte, quizás para tapar aromas ajenos. Un teléfono con claves misteriosas y complicadas que suena cronométricamente cada medio segundo como cientos de trompadas tratando de decirme algo…

Paranoia
Demencia

Ahora bien veo ciertos pliegues de una tela que no se pliega y como se mueve, me la quema… respiro de nuevo (hacía mucho que no lo hacía)

Trato de ver un poco más de lo que la luz me permite y su ronroneo se confunde con las trompadas que tira el teléfono que puedo sentir desde la cama… brrrr

Dios…

Dios no existe… existe solo este demonio que vacía mis esperanzas de ser alguna vez verdaderamente suyo… a trompadas solo como un demonio de la noche sabe y puede.

Trato de respirar un poco más seguido, necesito el aire, se necesita mucho para vencer semejantes demonios, son cientos, son gigantes y se mueven como gatas enojadas

…me atrapa como cientos de llamas que me queman pero que no me dañan… bah, salvo un par de veces.

Dios!

Y dios sigue sin existir y me alegro y lo disfruto y de a poco va terminando mi descenso al infierno y al llegar solo escucho una voz que tiernamente me dice… me voy

1000$


Notas de un hombre solo Nº008

No hay comentarios:

Publicar un comentario